No temas

  Cuando un ángel aparece ante alguien en la Biblia, por lo general lo primero que dice el ángel es:"No temas". No es
raro que diga esto, ¿verdad? Jamás se me ha aparecido un ángel,pero estoy segura de que si sucediera, querría oír
esas palabras. Así le sucedió a Agar, a Gedeón, a Zacarías, a María, a José, a los pastores en el campo y a las dos
María junto al sepulcro vacío.

  En realidad la frase "No temas", aparece muchas veces en las escrituras. Philip Yancey dice: " La Biblia contiene
trescientas sesenta y cinco órdenes de "no temer". Es la orden que más se repite en la Biblia. Creo que es porque
Dios sabe que somos propensos a sentir miedo cada vez que nos encontramos con algo que no entendemos o no
podemos controlar, ya sea un ángel o un suceso ominoso en nuestras vidas.

  Cuando busqué la frase "No temas" en un programa de búsqueda de la Biblia, me sorprendió y excitó encontrar que
invariablemente está ligada a algo de Dios: su presencia, su poder, su actuación en el pasado, o su promesa:
"No temas, porque soy..."  O:"No teman, porque he..."  O: "No teman porque haré..." Aparentemente el antídoto al
miedo es el conocimiento de que Dios está con nosotros, que El es poderoso y que promete ayudarnos.


  Uno de mis versículos favoritos es Isaías 41.10

Una y otra vez y a lo largo de mi vida me alentaron estas palabras.

"No temas porque yo estoy contigo; no desmayes porque Yo Soy tu Diosque te esfuerzo; siempre te
ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."


  
Cuando era pequeña mi papá solía llevarme a caminar con él. Mis manos eran tan diminutas, y las suyas tan
grandes, que tenía que aferrarme a uno de sus dedos para no caer. Pero el sabía que con eso no alcanzaba, porque
si yo tropezaba podía caer con facilidad al soltárseme la mano. Así que me dejaba tomar su dedo, pero envolvía mi
manita con sus otros dedos de modo que aunque yo me soltara, él igualmente me estaría sosteniendo. Decía que así
es como Dios nos sostiene con su mano.


Sí, Señor, toma mi mano con fuerza. Me aferro a tí, pero es más importante todavía, que Tú me sostengas, y por eso
me alegro... y más que nunca cuando tengo miedo!.


Escrito por:
Darlene Salas