Amadores de sí mismos, servidores de sí
Naciste en un mundo de competencias y elogios. Desde muy niños se nos ha enseñado como ser
aceptados y premiados por las personas. Esta ha sido la columna en nuestros estudios,
carrera,trabajos etc. ..."de acuerdo al mayor esfuerzo mayor gloria."
Sociedades como Atenas y Roma conocían muy bien desde la antiguedad el aspecto de la gloria
de los hombres, "el honor" estaba imperando sobre cualquier bien.
No es de extrañarse que a través de muchos siglos la gloria humana estuviese impresa en la
vida cotidiana de muchas culturas.
Jesucristo durante su ministerio tuvo la oportunidad de tocar con su mensaje a gente de alta
dignidad ante la sociedad y muchos de ellos creyeron pero por temor a los fariseos quienes eran
los religiosos de aquel tiempo, los que juzgaban por lo que veían según ellos de acuerdo a la
ley,no le confesaron delante de los hombres.
" A pesar de eso,muchos,incluso de los gobernantes,creyeron en El,pero no lo confesaban por
temor a los fariseos,para no ser expulsados de la sinagoga, porque amaban más la gloria de los
hombres que la gloria de Dios." San Juan 12.42
Lo cierto es que poco ha cambiado en nuestros días. Muchos son creyentes, pero pocos están
decididos a renunciar a la gloria de los hombres, pues obtienen como resultado: posición social,
Fama, pompa y bienes materiales.
Muchos disfrazan sus corazones engañandose a sí mismos, pero el fin de su corazón no busca la
gloria de Dios.
Es un fenómeno que está ocurriendo en la Iglesia en éste tiempo. Muchos, incluso dentro los
grupos de ministerios buscan obtener algo más que la Gloria de Dios.
Amado pidamos a Dios que examine nuestro corazón y que su Santo Espíritu revele cuales son
nuestras sinceras intenciones.
Pablo enfrenta a los de la Iglesia de Galacia por ésta misma situación, una vez habían aceptado
el evangelio verdadero retornaron a su pasado.
"¿Acaso busco la aprobación de los hombres o de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Si
todavía agradara a los hombres no sería siervo de Cristo. Gálatas 1.10
La aceptación de éste mundo provee comodidad y nos protege del ser heridos por los humanos
porque somos "admirados por ellos", pero cuando venimos al Señor tenemos que reconocer que
el mundo no nos aceptará (Mateo 5.10-11) y es un riesgo que tomamos por causa de Cristo y
para su gloria.Todo lo demás lo tenemos por basura porque hemos confesado al Hijo de Dios
como Señor de nuestras vidas, incluso comenzando por nuestras propias emociones.
Jesús dijo:
" A cualquiera que me confiese delante de los hombres,yo también le confesaré delante de mi
Padre que está en los cielos. Y cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le
negaré delante de mi Padre que está en los cielos." Mateo 10.32
Hermanos derribemos esta pared que se interpone entre Dios y nosotros.
Muchos se acercan a Dios esperando una compensación de su parte,ésto no está bien.
Acerquémonos a Dios sin pedirle condiciones a cambio. El es Dios Soberano y nosotros su
Creación. Esta claro que el simple hecho de amarle y vivir para El tiene bienaventuranzas, pero
no busquemos las añadiduras antes que el reino.
" Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas." Mateo 6.33
Entreguemonos en ofrenda a El, tal cual el hizo por nosotros.
Que todo lo que hagamos lo hagamos para Gloria de Dios unicamente y no sirvamos a nuestros
propios ojos para agradar al hombre (Efesios 6.6-7).
Aixa Rodriguez

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