
Sepa cual no es su llamado
Por: Judy Jacobs
Hay algunas cosas que usted fue llamado a hacer, y otras que definitivamente no fue llamado a
hacer, aunque su familia y amigos hayan sido llamados a hacerlas.
Algunas personas gloria a Dios, tienen un llamado para trabajar intensamente con los jóvenes.
Yo no soy una de ellas.Me encanta y amo a la juventud,y acabo ministrándole cada semana, pero
no tengo el llamado a ministrar a los jóvenes exclusivamente.
Jamie,mi esposo, tiene en su vida un llamado a ministrar a parejas casadas. Yo puedo ayudarlo
en eso, pero no es mi llamado principal. No tengo lo que se debe tener para sentarme con la
gente y trabajar con los problemas de su matrimonio. Tampoco tengo llamado pastoral. Y no
siento el llamado de mudarme a otro país como misionera. Hay muchas cosas a la que no estoy
llamada, ni equipada para hacer. Esto se aplica a todos.
Es por esto que la biblia describe el Cuerpo de Cristo con muchas partes diferentes, igual que
nuestros cuerpos físicos. La boca no puede hacer la misma cosa que el pulgar. Los pulmones
funcionan de forma muy distinta al estómago. Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino
muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo,¿Por eso no será del cuerpo? Y si
dijere la oreja: Porque no no soy ojo,no soy del cuerpo,¿Por eso no será del cuerpo? Si todo el
cuerpo fuese ojo,¿Dónde estaría el oído? Si todo fuese oído ¿Dónde estaría el olfato?
1Corintios 12:14-17
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo y miembros cada uno en particular. Y a
unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero
maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los
que administran, los que tienen don de lenguas.¿Son todos apóstoles? ¿Son todos
profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros?¿Tienen todos dones de
sanidad? ¿Hablan todos lenguas?¿Interpretan todos? 1Corintios 12:27-30
No,ninguno de nosotros fue llamado a hacerlo todo. Se supone que debemos especializarnos,
y que nos necesitamos los unos a los otros. Yo necesito que usted cumpla la tarea que recibió de
parte de Dios, para poder cumplir la mía. No tiene sentido y tampoco es posible que yo intente
cumplir su tarea, ni que usted tratara de cumplir la mía.
Tomado del libro :Estad Firmes/ Confiar en su llamado (páginas 70-71)
Judy Jacobs